2 de agosto de 2012

El que a hierro mata, a hierro muere (II/II)



El boxeo actual deja mucho que desear. Promotores y managers piensan que pactando revanchas y combates forzados, labrando nuevas promesas a base de hundir injustamente la carrera de otros o endiosando a púgiles que ni tienen el talento, ni el carisma para ser dioses de nada, van a conseguir suplir la falta de atractivo que tiene el panorama mundial.

Pues se equivocan, en mi opinión sólo consiguen empeorar la situación y desacreditar este deporte. A ver quién va a querer ver la revancha entre Bradley y Pacquiao, para tragarse otros doce rounds mediocres y con resultado pactado de antemano.

La gente quiere grandes peleas, como la cuarta contra Juan Manuel Márquez o por fin un cara a cara con Floyd Mayweather Jr. ¿Cuántos años llevamos esperando este combate?, ¿en qué momento de la historia los dos mejores boxeadores de una generación han evitado la lucha año tras año? 

Floyd Mayweather Jr.
Quizás algún día se sepa la verdad sobre este tema. O quizás, les veamos pelear cuando cumplan los 40. No olvidemos que Mayweather tiene 35 y Pacquiao 33, que el primero ya se ha retirado en dos ocasiones y en estos momentos está en la cárcel, y que el segundo ya no es el que era.

 Podrían haber peleado muchas veces, en los mejores momentos de sus carreras. Pero no, sólo les hemos visto endiosarse a sí mismos y descalificarse el uno al otro. Y en el boxeo, como en todo, las palabras se las lleva el viento. A subirse al ring y a demostrarlo delante de todo el mundo.

Personalmente creo, que si comparamos la mejor versión de cada uno, Mayweather es muy superior a Pacquiao. El filipino no habría tenido nada que hacer contra la defensa, la movilidad, la técnica o, simplemente, el mayor talento del norteamericano.

De todos modos, es cierto que nunca he sido fan de Manny Pacquiao. Siempre le he considerado un gran boxeador, nadie puede negarlo y no voy a ser yo el primero, pero creo que muy sobrevalorado para lo que demuestra en el ring.

Sin duda es uno de los mejores boxeadores de la actualidad (para mí el segundo por detrás de Mayweather) pero ahí está el problema. La actualidad del boxeo mundial es desoladora. La ausencia de boxeadores completos, de gran técnica y talento, con carisma para llenar estadios y atraer millones de telespectadores es alarmante. Y esta desolación hace que púgiles que en otros momentos no hubieran dominado como lo hacen, ni atraído a gran cantidad de fans, parezcan mucho mejores de lo que son, con rachas de años como invictos y aureolas de invencibles. Únele un gran manager, un poco de marketing, una carrera bien programada y combates cuanto menos dudosos que se decantan siempre hacia el mismo lado y obtienes a un ídolo de masas. Llamémosle por ejemplo, Manny Pacquiao.

Pernell Whitaker
Y en este caso sin ni siquiera haberse enfrentado con Floyd Mayweather Jr… por algo será.

Echando la vista atrás y recordando viejos combates te das cuenta que siempre han existido estos robos y amaños con el objetivo de favorecer al fenómeno de turno, al que más recauda y rentable es, al que más vale mantenerle invicto o campeón durante un tiempo.

Y si esta última derrota de Pacquiao ha sido una vergüenza para el boxeo en particular y el deporte en general, han habido otras mucho más escandalosas. No hay  más que recordar al gran Pernell Whitaker. Miembro del “Boxing Hall of Fame”, aclamado y odiado por igual debido a su estilo defensivo y su continuo payaseo sobre el ring, ostentaba la defensa y contragolpeo más portentosa que jamás haya visto. Y no sólo eso, sino que también tiene el honor de haber sufrido dos de los mayores robos de la historia del boxeo.

Pernell Whitaker vs Julio César Chávez.

Quiero recordar que el “Guerrero Mexicano” llegaba invicto, con 87 peleas disputadas y más de 70 de ellas por la vía del nocaut. Su fama era sólo equiparable a la de Myke Tyson, consiguiendo llenar estadios cada vez que peleaba, véase el Estadio Azteca. Todo el mundo esperaba que terminara dominando el ring y acosando al norteamericano, entrando en su guardia y conectando alguno de sus poderosos golpes.

Julio César Chávez
Sin embargo, Whitaker supo dar una auténtica lección a uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos. En continuo movimiento, con su jab de izquierda siempre certero y un contragolpe demoledor a cada ataque de Chávez, consiguió anular por completo su boxeo. El mexicano, todo pundonor y coraje, nunca dejó de ir hacia delante, de intentarlo, pero esa noche Whitaker estaba en gracia y hasta en la corta, donde Chávez siempre fue amo y señor, consiguió ganarle la partida y conectarle golpes muy duros.  

Ya finalizado el combate, la espera se hace eterna. Los jueces se lo piensan mucho y parece que no lo tienen nada claro. Igual estuvieron viendo otro combate…

Ambos púgiles están en el cuadrilátero esperando que se anuncie el resultado de una vez. Julio César Chávez serio, cariacontecido ante el combate que acaba de protagonizar, y Pernell Whitaker mucho más relajado, al menos en apariencia. Finalmente llega la decisión, tanto tiempo para anunciar un ¡draw! ¡Empate!

La sonrisa resignada de Whitaker nada más escucharlo lo dice todo…

Estaba claro que los promotores, cadenas de televisión y demás interesados no estaban dispuestos a que el mexicano perdiera su invicto. Había demasiado dinero en juego.

Por mucho que me guste Julio Cesar Chávez, a quien considero el mejor libra por libra de la historia, con una clase, una garra y un amor propio dignos de admiración, este combate nunca lo debió ganar.

Pernell Whitaker vs Óscar de la Hoya

Óscar de la Hoya (JJOO de Barcelona'92)
Cuatro años más tarde llegaría este enfrentamiento contra Óscar de la Hoya, otro fenómeno de masas y niño “mimado” del deporte.  The Golden Boy, como fue apodado tras ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona, poseía uno de los golpeos más poderosos que se recuerden y un estilo de boxeo que a mí siempre me recordó al del mítico Joe Louis. Tal llegó a ser su fama que hasta la fecha ningún otro boxeador ha conseguido ganar tanto dinero como él lo ha hecho.

No hay mucho que contar sobre este combate. El dominio de Whitaker fue abrumador, de la Hoya parecía un amateur, nervioso y rígido, sin empaque para un combate de esa magnitud. No consiguió tocar ni una sola vez a su rival, quien incluso se permitió un bailoteo, con la defensa caída, a escasos centímetros de su contrincante. Tal fue su superioridad.

Sin embargo, los jueces vieron no ya un empate, sino una victoria de Oscar de la Hoya por decisión unánime. Nunca olvidaré la imagen de resignación de Whitaker, de nuevo derrotado por la fama, el carisma y el dinero, que no por el boxeo. Quizás no fuera tan simpático, ni tan guapo, ni tan admirado…

Quizás…

Pero su técnica, sus movimientos y su agilidad son difíciles de igualar. Su defensa, la mejor de cuantas he visto. Algunos de sus combates, verdaderos monumentos al pugilismo.

1 comentario:

  1. hola que tal? espero que llegues a leer esto , me encanta el boxeo y whitaker es uno de mis pugiles mas admirados por no decir mi favorito . Siempre elegante, tecnico pero con angel y al cual segun a mi me parece, no le gustaba nada la ostentacion, lo vual para mi es admirable. Incluso en la unica de sus 4 derrotas que me parece mas o menos lógica, contra tito trinidad, me parece increible, una especie de john coltrane del boxeo que hace del pugilismo poesia en movimiento jazz... solo hay que ver como le da la vuelta tan inteligentemente a la pelea con Hurtado. En fin ,que tengo debilidad por el... y normalmente cada vez que oigo hablar de el es tachado de sucio o trabador.
    Para mi es todo un campeon y sus combates me inspiran a entrenar y a mejorar... a seguir buscando esa lógica del combate.
    Lo dicho que me ha encantado tu post y que me gustaria poder charlar alguna vez contigo sobre esto del noble arte.
    Un saludo y un abrazo muy grandee .

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