5 de agosto de 2012

The Embassies parties




Entre las cosas que puedes hacer en Riad, una de las más recomendables es la de asistir a las distintas fiestas que organizan las Embajadas.


Dispositivo de seguridad en la Embajada de EEUU
Éstas, junto con diversas organizaciones internacionales y centros residenciales y comerciales, se encuentran en el Barrio Diplomático, vigilado en todo momento por el ejército saudita. Además, cada una de las embajadas dispone de su propia seguridad, siendo especialmente impresionante (como no podía ser de otra forma)  la de Estados Unidos, con destacamento de Marines incluido.

Durante este último mes y medio hemos podido ir a dos de estas fiestas, la primera de ellas en la Embajada de Francia y la segunda en la de Estados Unidos, y desde el primer momento ya te das cuenta de que es una de las pocas posibilidades que tienes de desconectar por completo de Arabia y sentirte un poco como en “casa”.


¿En qué consisten?

Son fiestas que comienzan y terminan temprano si las comparamos con los horarios a los que estamos acostumbrados en España. Así, las dos anteriores empezaron a eso de las 8 de la tarde y acabaron aproximadamente a las 12 de la noche.

Para poder entrar debes haber ido unos días antes a la taquilla que habiliten en la Embajada correspondiente y comprar un ticket. En ocasiones, por ejemplo en la de Estados Unidos, es necesario que te inviten previamente y tengas así uno reservado de antemano.

Lo normal es que el precio de la entrada incluya la comida pero no la bebida, la cual adquieres comprando cupones en algún mostrador interior. Es importante enterarse del horario de venta de estos cupones, porque en ocasiones dejan de venderlos antes de la hora de cierre de la fiesta y puede ser que te quedes sin la posibilidad de pedir más bebidas durante una parte de la misma. Esto fue, por ejemplo, lo que nos sucedió a nosotros en la de la Embajada francesa.


¿Qué precios tienen?

Los precios varían de una a otra y aún no tengo claro si a las que hemos ido son caras o están en la media. Por un lado, en la francesa costaba 50 euros entrar, mientras que en la de Estados Unidos sólo 30. Las bebidas, lo mismo en ambas, 4 euros por consumición, sin importar si pedías una copa o una cerveza.

Está claro que la fiesta de la Embajada de Francia era bastante más cara que la otra, pero también es cierto que no hubo comparación posible...

La primera comenzó a las 8 de la tarde y, una vez pasado el control de seguridad, entrabas por la puerta principal recorriendo una alfombra roja a cuyo lado derecho se encontraba el embajador de Francia, el cónsul y dos tipos más que daban la bienvenida personalmente a todos y cada uno de los asistentes. Esta alfombra terminaba por llevarte a una carpa donde te servían una copa de Champán a modo de presente, para seguidamente acceder a diversas zonas de jardines, carpas, piscinas decoradas, mesas donde sentarse a cenar y salones interiores acondicionados.

Entre las zonas de mesas se intercalaban otras repletas de todo tipo de comidas, entrantes fríos, calientes o postres variados. Ya en menor número, encontrabas otros mostradores donde comprar las bebidas o pedir comida tipo buffet, con cocineros preparando de forma continua crepes, pinchitos, croquetas, gambas rebozadas…

Por si esto no fuera suficiente, a eso de las nueve o nueve y media abrieron una serie de salones interiores repletos de distintos tipos de quesos y embutidos franceses, además de vino tinto, me imagino que francés también.

Una vez que la gente estuviera harta de tanto comer podía ir a otras zonas en las que pedirse unas copillas, con música y espacio para bailar.

Como podréis imaginar se trataba de una fiesta en toda regla. Sin duda, una de las mejores que yo haya estado. Impresionante.

Por su parte, la de la Embajada de EEUU fue bastante más cutre, al no tratarse de una fiesta organizada por la propia embajada, sino por los Marines destacados en la misma, los cuales dieron acceso al bar-pub del que disponen en una parte del edificio.

Básicamente se trataba de un pub con un par de barras montadas a la entrada del mismo, una para las bebidas y otra para el buffet, consistente sólo en hamburguesas y perritos calientes. ¡Vaya diferencia! Y por supuesto nada de aire libre… todo en interior y pasando mucho calor.

Embajada de los Estados Unidos de América en Riad

De todos modos, yo me lo pasé bastante bien. Siempre me han encantado los bares tipo tugurio y, además, todo lo que sea cambiar de aire y poder pedirte alguna copa de buena marca, con música y gente bailando alrededor se agradece. Para desconectar sirve de la misma manera…


¿Cada cuanto tiempo se organizan estas fiestas?

Según me han explicado, las Embajadas de Francia y EEUU son las más activas. Organizan una fiesta cada mes o mes y medio, aunque las demás embajadas también suelen hacer celebraciones de vez en cuando.

Parece ser que en la Embajada de EEUU hay hasta tres tipos distintos de celebraciones. Por un lado está la que acabo de explicar de los Marines, por otro, una más orientada hacia personas mayores y, finalmente, una que es similar a las que solemos ver en las películas de Hollywood, con un gran salón, un grupo de música, mucho ponche y una zona de baile.

En cuanto a la Embajada de España… 

Pues resulta que no organiza ni una sola fiesta en todo el año, más allá de la del 12 de Octubre claro. Y encima, dicen que es bastante cutre. Si de algo podemos presumir en nuestro país es de la gastronomía. Sin embargo, en vez de poner quesos y jamón serrano, cocinar una buena paella, llevar algún que otro vino apañado o hacer un buen salmorejo, contratan a un catering que se dedica a servir platos tan tradicionales como lo son la pasta o el sushi.

Así promocionamos nuestro país. Y así nos va… si es que no hace falta decir nada más. 

Lo que tengo claro es que aunque sean algo caras y alguna que otra no especialmente buena, a mí me merece la pena ir a estas fiestas y pasar un buen rato con los amigos. Al fin y al cabo, tampoco hay mucho más que hacer.

2 comentarios:

  1. Estas hecho un señor, hazte una foto con los embajadores, que da caché. Yo creo que son carillas las fiestas de las embajadas, pero supongo que desconectar de Arabia no tiene precio :P

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    1. Ya ves tío, si me vieras no me reconoces... con mis politos, camisas...
      De todos modos, lo de la foto con el embajador está un poco complicado, ten en cuenta que en las embajadas no se permite entrar con ningún tipo de aparato electrónico.

      Eso sí, te prometo que en la fiesta francesa con toda esa cantidad de comida y buffets me acordé de ti y de tus atracones que luego te llevas dos días malos, jajaja.

      Por cierto my weapon!! Que vuelvo por España dentro de una semanilla, aunque estoy poquillo tiempo. Ademas, cuando regrese de nuevo a Arabia se viene conmigo el Señor Rojas :-) Qué bien se lo va a pasar!!

      Si te apetece te hacemos un hueco a ti tambien, que estamos faltos de informáticos en la oficina y se te echa de menos.

      Un abrazooo!!

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